Marcelo vive la música, y es muy lindo estudiar con alguien así… siempre con una paciencia eterna para explicarme todo, siempre incentivándome a avanzar. Impactante escucharlo tocar violín.
De nuestros
alumnos
Marcelo vive la música, y es muy lindo estudiar con alguien así… siempre con una paciencia eterna para explicarme todo, siempre incentivándome a avanzar. Impactante escucharlo tocar violín.
Marcelo es un profesor excepcional, tiene mucho conocimiento y paciencia para enseñar.
Siempre está buscando perfeccionarse a sí mismo como maestro, actualizando constantemente sus conocimientos, métodos y material de enseñanza. Es capaz de ser flexible y adaptar los métodos a la velocidad de aprendizaje de cada persona. Lo recomiendo al 100%.
Las clases de violín con Marcelo, son momentos especiales de conexión, no sólo con el violín sino que también con uno mismo. Marcelo es un gran maestro, no sólo por su paciencia, sino porque también busca la forma de enseñarte y de llegar a tí, de acuerdo a tu personalidad y ritmo de aprendizaje.
Comencé a tomar clases con Marcelo a finales de 2018, y solo tengo palabras de agradecimiento para él. Es un gran maestro y una gran persona. Su amor por la música te inspira, y la manera en que comparte sus conocimientos hace que aprender sea una experiencia cercana y entretenida. Pensé que tocar el violín siendo adulta sería muy complicado, pero gracias a su guía y motivación ha sido una gran experiencia. Lo recomiendo sin dudas, amo la música, desde que soy alumna en su escuela mi vida es más feliz.
He tenido el privilegio de tomar clases de violín con Marcelo durante varios años, tiempo en el que me ha acompañado a lo largo de distintas etapas de mi vida, desde mis años universitarios hasta la llegada de mis hijos. Esta continuidad ha sido fundamental para desarrollar una conexión profunda con la música..
Hace algunos años decidí iniciar clases de violín, y tuve la Suerte de encontrar al mejor maestro, no solo en su arte, sino también en su humanidad. Desde entonces, llevo años aprendiendo con él y cada momento ha sido profundamente gratificante. Sus clases son mucho más que un espacio de aprendizaje técnico; son un refugo de crecimiento personal, donde Se comparten vivencias, reflexiones y conocimientos. Es un lugar donde la música y las palabras se entrelazan, llevando mi alma a través de cada nota del Violín.
Mi experiencia como estudiante de Marcelo es extraordinaria. Su capacidad de guiar a alguien desde cero en un instrumento maravilloso y complejo como el violín, ha hecho que cada vez me sienta más encantado con su práctica, dónde en poco tiempo se notan los valiosos avances. Su calidez y pasión por la música hacen que disfrute enormemente cada clase. No podría recomendar a alguien mejor para iniciarse y desarrollar el violín
Comencé aprendizaje hace unos años con muchas ganas pero también con muchas dudas porque de música no sabia nada. En Marcelo encontré un tremendo profesor y una sensibilidad maravillosa, hace de cada clase una experiencia única, se aprende y se disfruta cada minuto. Tiene muchos recursos que aplica según tus necesidades Y aptitudes.
Puedo decir con toda seguridad que las clases de violín de Marcelo Lüscher me hicieron sentir segura y acogida, lo que dio espacio al aprendizaje real, desde la mente y las emociones.
Las clases con el profesor Marcelo, pueden significar un proceso estricto con un profesional increíblemente sabio y empático, que te puede guiar en el camino, a pulir tus habilidades naturales, en un proceso amable, que te lleva a conectar con la música y la práctica del violín desde un lugar que tiene sentido y propósito para ti.
Conocí al Maestro Marcelo Lüscher, un profesor excepcional que adapta su enseñanza a cada estudiante. Empecé siendo adulto y, gracias a su enfoque, logré resultados sorprendentes. Su virtuosismo, cultura musical y trato cálido hicieron cada clase única.
«Conocí al Maestro Marcelo Lüscher, un profesor excepcional que adapta su enseñanza a cada estudiante. Empecé siendo adulto y, gracias a su enfoque, logré resultados sorprendentes. Su virtuosismo, cultura musical y trato cálido hicieron cada clase única.»



